Construir Comunidad

Estamos inmersos en una realidad de violencia, donde recurrimos a la fuerza para ejercer nuestra superioridad y demostrar que somos poseedores de la razón. Vivimos en un entorno que favorece más el competir y dominar que el compartir y convivir.

 

En un contexto así, un festival es un llamado de esperanza, que permite conocer y reconocer el talento que tenemos en México. Porque es un espacio donde mexicanos y extranjeros con buenas experiencias vienen y hablan de ellas, es un lugar donde vemos algo de lo bueno que se hace aquí y algunas cosas interesantes que se hacen fuera. Pero es, sobre todo, un espacio para el encuentro entre personas que tienen intereses en común. Una oportunidad de fomentar, al menos en un ámbito particular, eso que algunos llaman “comunidad”.

 

Y si hay una comunidad que se encuentra regularmente y se relaciona entre sí, aunque sea con la excusa de un festival, es más probable que surja la colaboración, y el apoyo mutuo. Y gracias a esas conexiones e intercambio habrá mayor capacidad de crear y aprovechar nuevas oportunidades para una industria, para el estado, y para el país.

 

Ver Artículo: Por qué México necesita más festivales